Me traiciono...
No me aviso causando así mi desesperación temía llegar tarde a mi aula y por eso corriendo me prepare para salir de mi casa tuve que hacer en media hora lo que normalmente hago en una.
Maldito despertador.Se durmió.
La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquietudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo sólo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus traperos intentos de hacer menos a los demás y de excluir, y a ser posible destruir, a quienes por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y redaños. Bienventurado aquel al que ladran los cretinos, porque su alma nunca les pertenecerá. - El Juego Del Angel
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