El otro día me encontré en una situación de desesperación.
Entre tres alumnos de mi edad me rodearon sin previo aviso,
me preguntaron y interrogaron hasta hacerme creer una conspiración
en mi contra solo por hacer lo que hace alguien sumiso
al miedo y el terror por ver una papelera volar
avisar al responsable para que controlara la situación
y después de esta acción a la persona que ayudo a la papelera le hicieron marchar
hacia su casa y a causa de eso de mi se quiso vengar
y con violencia lo intento arreglar.
Al final me dijo que era una broma
por eso le dije que eso no hay quien se lo coma.
La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquietudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo sólo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus traperos intentos de hacer menos a los demás y de excluir, y a ser posible destruir, a quienes por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y redaños. Bienventurado aquel al que ladran los cretinos, porque su alma nunca les pertenecerá. - El Juego Del Angel
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